{"id":14956,"date":"2026-05-31T21:13:01","date_gmt":"2026-05-31T19:13:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.olcgs.org\/?p=14956"},"modified":"2026-06-04T08:35:43","modified_gmt":"2026-06-04T06:35:43","slug":"sr-andrea-maceachens-good-shepherd-vocation-journey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.olcgs.org\/es\/sr-andrea-maceachens-good-shepherd-vocation-journey\/","title":{"rendered":"La ni\u00f1a y la puerta verde: el camino vocacional de la hermana Andrea"},"content":{"rendered":"<p><em>La hermana Andrea MacEachen, de Gran Breta\u00f1a, ha dedicado la mayor parte de sus 57 a\u00f1os de vida religiosa a trabajar en internados para adolescentes con problemas, \u00abaprendiendo de ellas m\u00e1s de lo que jam\u00e1s podr\u00eda ense\u00f1arles\u00bb, y posteriormente imparti\u00f3 clases a futuros docentes a nivel universitario. En la actualidad trabaja en la parroquia local de Nuestra Se\u00f1ora de Lourdes, en el pueblo donde conoci\u00f3 por primera vez a las Hermanas del Buen Pastor. En su reciente visita a la Casa Generalicia, habl\u00f3 con la Oficina de Comunicaci\u00f3n sobre la historia de su vocaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<div style=\"width: 800px;\" class=\"wp-video\"><video class=\"wp-video-shortcode\" id=\"video-14956-1\" width=\"800\" height=\"450\" preload=\"metadata\" controls=\"controls\"><source type=\"video\/mp4\" src=\"https:\/\/www.olcgs.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/hna._andrea_maceachen_rgs_escocia_v1-720p.mp4\" \/><a href=\"https:\/\/www.olcgs.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/hna._andrea_maceachen_rgs_escocia_v1-720p.mp4\">https:\/\/www.olcgs.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/hna._andrea_maceachen_rgs_escocia_v1-720p.mp4<\/a><\/video><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando era una ni\u00f1a peque\u00f1a, encontr\u00e9 al fondo de mi iglesia local, yo tendr\u00eda unos 6 a\u00f1os, un peque\u00f1o folleto arrugado. Estaba en la parte de atr\u00e1s de la iglesia. Lo recog\u00ed para ver qu\u00e9 era.\nEn este folleto vi una imagen de una hermosa religiosa y, al otro lado, una imagen debajo de la cual dec\u00eda: \u201c<strong>La Puerta Verde<\/strong>\u201d.\nY me pregunt\u00e9: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 esta puerta verde y d\u00f3nde est\u00e1 esta hermosa religiosa?<\/p>\n<p>Todo lo que estaba escrito en la parte de atr\u00e1s del folleto estaba en franc\u00e9s, as\u00ed que lo llev\u00e9 a casa, lo observ\u00e9, estudi\u00e9 y descubr\u00ed qu\u00e9 significaban las palabras.\nMe di cuenta de que esta mujer, esta hermosa mujer, era la Madre Ursula Yung y que estaba en Angers, Francia, detr\u00e1s de la puerta verde.<\/p>\n<p>Entonces tom\u00e9 una decisi\u00f3n. Har\u00eda una peque\u00f1a maleta. Y as\u00ed lo hice. Ten\u00eda una peque\u00f1a bolsa rosa y empaqu\u00e9 todos mis dulces, mis cosas valiosas y todo lo que quer\u00eda llevar conmigo.\nLuego me fui a la estaci\u00f3n de tren, que estaba cerca de donde viv\u00eda. Me sent\u00e9 en el and\u00e9n y el jefe de estaci\u00f3n sali\u00f3 y me dijo:<em>\u00bfY ad\u00f3nde va usted, se\u00f1orita?<\/em>Yo respond\u00ed:<em>Voy a Francia. \u00bfHay un tren para Francia?<\/em>Y \u00e9l dijo:<em>A\u00fan no, pero llegar\u00e1.<\/em>Entonces, le dije:<em>Esperar\u00e9 aqu\u00ed el tren para Francia.<\/em>Pero \u00e9l pregunt\u00f3:<em>\u00bfPor qu\u00e9 vas a Francia?<\/em>Le mostr\u00e9 el folleto y le dije:\n\u2014Voy a ver a esta mujer.\n\u00c9l desapareci\u00f3 por un momento y, por supuesto, a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando ya era adulta, supe que hab\u00eda ido a llamar a un vecino que ten\u00eda tel\u00e9fono para avisarle a mi madre que viniera a buscarme.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, mi madre apareci\u00f3 en la estaci\u00f3n. Se sent\u00f3 en el banco junto a m\u00ed y me pregunt\u00f3:<em>\u00bfAd\u00f3nde vas, cari\u00f1o?<\/em>Le respond\u00ed<em>Me voy a Francia a ver a la mujer que est\u00e1 detr\u00e1s de esa puerta verde<\/em>Ella dijo:<em>Oh, esa es una muy, muy buena idea. Pero tal vez deber\u00edas volver a casa y cenar primero.<\/em>As\u00ed que regres\u00e9 a casa con mi madre y cenamos.\nY olvid\u00e9 la puerta verde.<\/p>\n<h4>Atra\u00eddo cerca del Buen Pastor<\/h4>\n<p>As\u00ed que hab\u00eda olvidado durante unos a\u00f1os la puerta verde.\nPero tres a\u00f1os despu\u00e9s, cuando ten\u00eda 9 a\u00f1os, mi padre me compr\u00f3 una bicicleta. Estaba tan feliz de tener una bicicleta. Una de las razones era que, en la oficina de correos cerca de donde viv\u00eda, los ni\u00f1os que ten\u00edan bicicletas pod\u00edan entregar telegramas.\nUna de las se\u00f1oras de la oficina de correos me pregunt\u00f3 si entregar\u00eda un telegrama a la Hermana Mar\u00eda de San Antonio, cuyo d\u00eda de fiesta era ese d\u00eda.<\/p>\n<p>Yo estaba entregando un telegrama de felicitaci\u00f3n y me iban a pagar mucho dinero: 9 peniques por llevar el telegrama, porque quedaba lejos, fuera del pueblo, en el Convento del Buen Pastor.\nAs\u00ed que fui en bicicleta al Convento del Buen Pastor. Nunca antes hab\u00eda conocido a una religiosa. Toqu\u00e9 la puerta y una hermana respondi\u00f3. Era una peque\u00f1a hermana anciana. Me dijo:<em>Entra.<\/em>Al principio quiso tomar el telegrama de mis manos, pero yo dije:<em>No. Me dijeron que ten\u00eda que entreg\u00e1rselo a la Madre San Antonio.<\/em>Entonces me hizo pasar.<\/p>\n<p>La Madre San Antonio, otra hermana llamada Hermana Agustina y ella misma, la Hermana Teresa, estaban tomando t\u00e9 para celebrar la fiesta de San Antonio.\nMe dijeron:\n\u2014Ven y si\u00e9ntate.\nEntonces entregu\u00e9 el telegrama a la Madre San Antonio.\nDespu\u00e9s me preguntaron:<em>\u00bfQuieres un pastel?<\/em>Me ofrecieron un plato de pasteles y tom\u00e9 un peque\u00f1o y humilde pastelito. Hab\u00eda hermosos y grandes pasteles de crema, pero yo quer\u00eda el peque\u00f1o. Ellas pensaron que aquello era una muestra de bondad por mi parte, pero simplemente me gustaba el peque\u00f1o.<\/p>\n<p>Entonces una de las hermanas me pregunt\u00f3:<em>\u00bfQu\u00e9 vas a ser cuando crezcas?<\/em>Yo respond\u00ed:<em>Voy a ser religiosa.<\/em>&#8220;. &#8220;<em>\u00bfY por qu\u00e9 vas a ser religiosa?<\/em>&#8221; &#8220;<em>Porque mi mam\u00e1 me dijo que las religiosas rezan todo el tiempo, y rezar es mi actividad favorita. Me encanta rezar, as\u00ed que quiero ser religiosa para poder rezar todo el d\u00eda y toda la noche.<\/em>Entonces una de las hermanas, la Hermana Agustina, dijo:<em>Sabes, ser religiosa no es un camino de rosas.<\/em>&#8220;.<\/p>\n<p>Pens\u00e9 que aquello era un poco desalentador, pero tom\u00e9 en cuenta lo que hab\u00eda dicho: no es un camino de rosas.\nDe todos modos, estaba muy feliz con mi peque\u00f1a galleta y de compartir aquel momento con las hermanas. Me agradaron mucho. Y aunque no fuera a ser un camino de rosas, todav\u00eda quer\u00eda ser religiosa.<\/p>\n<p>En ese momento pensaba que ser\u00eda el tipo de religiosa que era Santa Teresa: una religiosa que rezaba todo el d\u00eda y toda la noche. Yo no conoc\u00eda el trabajo del Buen Pastor en ese momento, aunque el convento estaba tan cerca de mi casa.\nAs\u00ed que me fui, feliz de haber conocido a aquellas hermanas por primera vez.\nEse fue el siguiente paso en mi conexi\u00f3n con el Buen Pastor.<\/p>\n<h4>Lo Prometido Cumplido<\/h4>\n<p>As\u00ed que aqu\u00ed estoy de pie afuera del Generalato de las Hermanas del Buen Pastor. Obviamente me convert\u00ed en una Hermana del Buen Pastor. Pero \u00bfc\u00f3mo sucedi\u00f3 esto?\nHab\u00eda o\u00eddo hablar de ellas cuando era apenas una ni\u00f1a de seis a\u00f1os que quer\u00eda escaparse para encontrar la puerta verde. Luego las conoc\u00ed cuando ten\u00eda nueve a\u00f1os y me dijeron que no era un camino de rosas. Sin embargo, ingres\u00e9 cuando ten\u00eda dieciocho a\u00f1os. <strong>He tenido una vida maravillosa en el Buen Pastor.<\/strong> He amado cada minuto de ella. He trabajado d\u00eda y noche con nuestras ni\u00f1as y mujeres que han venido a nosotras en busca de ayuda, y he amado todo ello. Doy gracias a Dios cada d\u00eda por todas estas bendiciones.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, cuando estaba en el convento de Manchester, una hermana anciana fue admitida en una residencia para personas mayores y mand\u00f3 llamarme para hablar conmigo. Estaba muriendo.\nMe dijo:<em>Quiero contarte una historia que tal vez no conozcas sobre tu vida y tu primera conexi\u00f3n con el Buen Pastor.<\/em>Yo nac\u00ed muy prematura. Mi madre ni siquiera sab\u00eda que me hab\u00eda dado a luz. Estaba muy enferma. Llegu\u00e9 mucho antes de tiempo y pesaba apenas unas dos libras, por lo que no esperaban que sobreviviera.\nEn aquellos d\u00edas no hab\u00eda incubadoras.<\/p>\n<p>Las religiosas que trabajaban en el hospital de maternidad le dijeron a mi madre:<em>que me llevaran a casa y me mantuvieran c\u00f3moda, pues cre\u00edan que no vivir\u00eda mucho tiempo.<\/em>Lleva a tu peque\u00f1a beb\u00e9 a casa, hazla sentir c\u00f3moda, pero no vivir\u00e1. Entonces mi madre y mi padre tomaron un taxi conmigo. Mi madre dijo:<em>No vayamos a casa. Vayamos al convento y pidamos a las hermanas que recen.<\/em>Me llevaron al convento y una hermana muy joven abri\u00f3 la puerta. No sab\u00eda muy bien qu\u00e9 hacer, pero le dijo a mi madre:<em>Venga a la capilla.<\/em>&#8220;.<\/p>\n<p>Fuimos a la capilla y la joven hermana dijo:<em>Simplemente coloque al beb\u00e9 sobre el altar.<\/em>Para entonces, otras hermanas tambi\u00e9n se hab\u00edan reunido alrededor.\nLa joven hermana continu\u00f3:<em>Mam\u00e1, haga su oraci\u00f3n. Diga la oraci\u00f3n que quiera por su peque\u00f1a ni\u00f1a.<\/em>Ella pens\u00f3 que mi madre dir\u00eda:<em>Salva a mi peque\u00f1a ni\u00f1a. Haz que mejore. Haz que sane.<\/em> Pero la oraci\u00f3n de mi madre fue: <em>Se\u00f1or, me has dado la m\u00e1s hermosa peque\u00f1a ni\u00f1a del mundo. Y si la quieres de vuelta, puedes tenerla.<\/em>La joven hermana llor\u00f3 al escuchar aquella oraci\u00f3n.\nDespu\u00e9s, el beb\u00e9 fue devuelto a mi madre. Ese beb\u00e9 era yo. Mi madre regres\u00f3 a casa esperando que yo muriera.<\/p>\n<p>Fue solo muchos a\u00f1os despu\u00e9s cuando aquella hermana anciana, ya en la residencia, me dijo:<em>Yo era aquella joven hermana. Recuerdo a tu madre y recuerdo la oraci\u00f3n que hizo. Quiero contarte esta historia.<\/em>Y continu\u00f3:<em>Te segu\u00ed durante toda tu vida sin que lo supieras. Siempre estuve atenta a lo que hac\u00edas y no pude contener mi alegr\u00eda cuando escuch\u00e9 que ibas a ingresar en las Hermanas del Buen Pastor. As\u00ed que aqu\u00ed estamos, dos Hermanas del Buen Pastor juntas. Nos conocimos cuando t\u00fa ten\u00edas apenas dos semanas de nacida y yo era una joven hermana. Ahora estamos aqu\u00ed juntas y yo estoy a punto de ir al encuentro de Dios.\nLuego a\u00f1adi\u00f3: En tu historia, estabas destinada a ser del Buen Pastor. Fuiste dedicada al Buen Pastor.<\/em>&#8220;.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, aqu\u00ed estoy en Roma, en el Generalato del Buen Pastor, despu\u00e9s de cincuenta y cuatro felices a\u00f1os.\nGracias, Se\u00f1or. Gracias, Buen Pastor. Y gracias a aquella hermana, cuyo nombre era Hermana Mar\u00eda Bernardina.\nGracias a todas las personas que me han acompa\u00f1ado en este camino.<\/p>\n<p><em>Amo mi vocaci\u00f3n del Buen Pastor.\nGracias.<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sr. Andrea MacEachen from Great Britain has spent most of her 54 years in religious life working in residential schools for teenage girls, \u201clearning more from them than I could ever teach them,\u201d and later taught trainee teachers at university level. She now works in the local parish of Our Lady of Lourdes &#8211; in [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":14963,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-14956","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-great-britain"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.olcgs.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Screenshot-2026-06-01-205344_169.png","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.olcgs.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14956","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.olcgs.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.olcgs.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.olcgs.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.olcgs.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14956"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.olcgs.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14956\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14981,"href":"https:\/\/www.olcgs.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14956\/revisions\/14981"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.olcgs.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14963"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.olcgs.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14956"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.olcgs.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14956"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.olcgs.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14956"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}