Navidad 2025
"En un mundo que tiembla, el Amor siempre renace: silencioso, desafiante y luminoso.''
(De una reflexión contemporánea)
Queridas hermanas y laicos/as, Partners en la Misión:
En esta Navidad, nos encontramos una vez más en un mundo lleno de incertidumbre y anhelo. Muchos de nuestros hermanos y hermanas viven en medio de conflictos, desplazamientos y miedos. El clamor de la Tierra y las voces heridas de las personas marginadas y olvidadas tocan profundamente nuestros corazones. La creación gime y la humanidad anhela dignidad, un hogar y paz.
Y, sin embargo, allí también, el Amor renace.
Con gran alegrı́a, el 5 de noviembre de 2025, en la Plaza de San Pedro, junto con miles de fieles recogidos en oración, las hermanas contemplativas, apostólicas, los partners laicos/as en la misión, escuchamos al Papa León XIV hablar de la invitación continua a ser personas resucitadas. Reflexionando más profundamente sobre la Navidad, el evento esencial de nuestra vida, nos sentimos impulsadas por el amor y la gratitud frente a la verdad de que Dios está con nosotros/as.

La encarnación ya lleva en sı́ misma la luz de la Resurrección: la victoria del amor sobre el pecado y de la vida sobre la muerte. Incluso en nuestros momentos de pérdida, caos o fragilidad, el Resucitado vive entre nosotros/as y nos acompaña. Emmanuel nace, silenciosamente, cada momento, en cada corazón que aún elige esperar, perdonar y volver a empezar.
As we look toward a new year and toward becoming Regions, is the Spirit calling us to let go of what confines or divides us? Is Christ, incarnated, inviting us see ourselves as one body with one mission? We are learning that our oneness is not about sameness, but rather, about communion and the harmony of many hearts turned toward love. Let us pause for a moment to ponder…

¿Qué signi𝑓ica vivir en comunión en un mundo tan herido?
¿Qué cambios en nuestro interior harán nacer lo nuevo al que Dios nos está invitando?
De nuevo, gracias por el amor, el coraje y la fidelidad con que ustedes han vivido la misión este año. Muchas veces de forma discreta y silenciosa, pero manteniendo viva la esperanza allı́ donde era más frágil.
Anı́mense y sean fuertes , porque en la niebla de la incertidumbre Dios nos tiende su mano firme, a nosotros/as, a quienes participan en nuestros programas, a nuestros seres queridos y a nuestro mundo que llora. La Luz que ninguna oscuridad puede vencer renace en y a través de nosotros/as...
Con amor y bendiciones, deseándoles una Navidad y un Año Nuevo llenos de gracia y alegrı́a.
Equipo de Liderazgo Congregacional






