En Bobo-Dioulasso, los partners en la misión comparten la responsabilidad de la misión del Buen Pastor a través de la oración, la formación, el servicio, la gobernanza y el discernimiento. El 31 de julio de 2026, siete de ellos se comprometieron formalmente a vivir y compartir el carisma que ya impregna sus vidas y su trabajo.
El 31 de julio de 2026, mientras las comunidades del Buen Pastor de todo el mundo conmemoraban el 230º aniversario del nacimiento de Santa María Eufrasia, la capilla de la comunidad del Buen Pastor en Bobo-Dioulasso estaba llena de hermanas, partners en la misión, familiares, amigos y empleados. Durante la celebración eucarística, Marie Cécile Traoré, Angèle Sanou, Blanche Bambara, Michel Fayama, Gilbert Zerbo, Antoine Sanou, y Jean Ouattara se comprometieron públicamente a acompañar a la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor y a contribuir a la realización de su misión. Fue el primer compromiso formal de este tipo desde que nuestras hermanas establecieron su presencia en la Arquidiócesis de Bobo-Dioulasso en 2012.
Su compromiso visibilizó una realidad que desde hace mucho tiempo se está gestando en Burkina Faso. En toda la Congregación, los partners en la misión son personas que aceptan libremente la corresponsabilidad y trabajan en colaboración para impulsar la misión del Buen Pastor. Su participación está enraizada en una vocación compartida por la misión, vivida a través de distintos roles, dones y experiencias.
La celebración de julio fue la culminación de un año de formación y actividades en común. En una reunión de planificación anual celebrada el 18 de octubre de 2025, el grupo trazó un itinerario común hacia un compromiso formal. Las sesiones mensuales exploraron la vida y el legado de San Juan Eudes y Santa María Eufrasia; el carisma y la historia de la Congregación; su misión en Burkina Faso y en todo el mundo; el significado del bautismo en la espiritualidad de San Juan Eudes; y los procesos de regionalización y de los capítulos de la Congregación. Un retiro de Cuaresma, una sesión formativa especial el 25 de julio y una velada de oración y adoración el 30 de julio ayudaron a los partners a profundizar tanto en sus conocimientos como también en fundamento espiritual.
Esa formación dio lugar a un servicio concreto. En abril, los partners en la misión y las hermanas visitaron a las niñas en el Havre du Bon Pasteur, ofreciendo apoyo y materiales para fabricar jabón para una iniciativa solidaria en la prisión de Bobo-Dioulasso. El 31 de mayo, los partners visitaron la prisión y entregaron el jabón que habían fabricado las chicas. Esta iniciativa vinculó a dos apostolados del Buen Pastor y permitió que un grupo en situación de vulnerabilidad extendiera su ayuda y solidaridad a otro.
Los partners en la misión también contribuyen a la reflexión y la gobernanza. En dos asambleas generales de la comunidad, celebradas en enero y junio de este año, se reunieron con hermanas y otras personas recurso para revisar los logros, las dificultades, los desafíos y el futuro de los apostolados locales, así como los cambios en el marco legal de Burkina Faso para las organizaciones nacionales e internacionales. Jean Ouattara ha representado a los partners en la misión del país en actividades relacionadas con la formación y el proceso de regionalización, mientras que otros partners se unieron a las hermanas de la Región de África en el encuentro previo al capítulo. Su presencia demuestra que la consolidación de la corresponsabilidad , es no solo a través del servicio directo, sino también en el discernimiento y la toma de decisiones.

Esta responsabilidad compartida es fundamental para toda la misión del Buen Pastor en Bobo-Dioulasso. La comunidad visita a las mujeres en situación de prisión, capacita a las chicas jóvenes para el empleo a través del Centro de Formación Profesional Rose Virginie, apoya el aprendizaje y el bienestar de los niños en el Centro de Educación Infantil «Los Corderos del Buen Pastor», acompaña a mujeres y niñas en Hogar Buen Pastor (Havre du Bon Pasteur) y trabaja junto a mujeres desplazadas internamente. Las hermanas, los partners en la misión, el personal, los agentes pastorales y de la comunidad local aportan distintas capacidades a esta labor, fortaleciendo el camino hacia la dignidad, la independencia y la reintegración social.
Padre Eudista Arthur Boka, sacerdote de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, presidió la celebración del 31 de julio. En su homilía, recordó el legado de Santa María Eufrasia: “Acude a quienes sufren, levanta a quienes han caído y cree en la posibilidad de que cada persona puede volver a empezar.»
Los siete partners se comprometieron libremente a vivir el carisma del Buen Pastor y sus valores de misericordia, reconciliación y respeto por la dignidad humana, y a apoyar la labor de la misión en materia de acogida, formación, empoderamiento de la mujer y reintegración social de las personas en situación de vulnerabilidad.
En nombre de la comunidad, la Hna. Yvonne Bambara les dio la bienvenida como miembros de pleno derecho de la familia del Buen Pastor y animó a otros partners a seguir discerniendo su propio camino hacia el compromiso. El tiempo compartido y el un momento de baile pusieron fin a la celebración, pero el compromiso en sí mismo marcó un comienzo. Estos siete partners continuarán ahora encarnando el carisma en sus familias, lugares de trabajo, sociedad, comunidades y apostolados del Buen Pastor, sostenidos por la oración y lazos de amistad de la comunidad más amplia. En Burkina Faso, hay una misión que cada vez más personas llevan a cabo juntas.






