Por Justicia y Paz Internacional del Buen Pastor
En el la Sesión 70 de la Comisión sobre el Estatus de las Mujeres (CSW70), celebrada del 9 al 19 de marzo de 2026 en Nueva York, las jóvenes no solo participaron en los debates sobre justicia, sino que también contribuyeron a darles forma. A través de la defensa de causas, las intervenciones públicas, las visitas de trabajo y el contacto directo con los responsables de la toma de decisiones, las jóvenes defensoras que pertenecen al Buen Pastor aportaron sus experiencias vividas y llamamientos claros a la rendición de cuentas en los foros internacionales.
Esto quedó claramente reflejado en el evento del Grupo de Trabajo sobre las Niñas titulado, Chicas lideran la lucha por la justicia: Mas allá de los compromisos. Como presidenta del Grupo de Trabajo sobre las Niñas, Kimberly Happich Moloche, representante principal de las ONG en el GSIJP, contribuyó a crear un espacio en el que las niñas no eran meras participantes simbólicas, sino defensoras, moderadoras y líderes.
El mensaje era claro: las chicas no están esperando a liderar en el futuro, sino que ya están liderando ahora mismo.
Para Sugandha, una joven defensora de 17 años de la organización Good Shepherd procedente de la India, la (CSW70) se convirtió en algo más. En sus propias palabras, fue ''un diálogo continuo entre el terreno y la escena mundial”. Su experiencia puso de manifiesto la relación estrecha entre estos espacios. En su colaboración con la Misión de UN Mission of Romania, los debates sobre la legislación contra el feminicidio y la justicia sensible al trauma pusieron de relieve una realidad fundamental: la justicia comienza en el primer punto de contacto, y los sistemas deben estar preparados para responder con sensibilidad y comprensión.
Basándose en su experiencia con El Buen Pastor señaló que, cuando el trauma no se aborda con delicadeza, puede hacer que las niñas se callen aún más. Escuchar a los responsables políticos reconocer la necesidad de contar con sistemas que tengan en cuenta la salud mental puso de manifiesto la importancia de tender puentes entre las políticas y la realidad cotidiana.
A lo largo de todas sus actividades, una realidad se mantuvo constante: con demasiada frecuencia se habla por las niñas, en lugar de hablar con ellas. Como reflexionaba Sugandha: “La defensa de los derechos no consiste solo en plantear problemas, sino en hacer llegar las voces a espacios que no siempre se cruzan.”
Este llamamiento a una participación significativa encontró eco entre las alumnas del Colegio del Buen Pastor de Bolivia. Marylin, Ángela y Camila plantearon preguntas inspiradas en sus propias experiencias, preguntando por qué persiste la desigualdad si la justicia significa igualdad, cómo la participación juvenil puede ir más allá del mero simbolismo para ejercer una influencia real, y cómo los retrasos en los sistemas judiciales siguen perjudicando a las víctimas.
No se trataba de reflexiones abstractas, sino de intervenciones concretas. Juntas, sus voces dejaron algo claro: las niñas no están al margen de estos debates. Se involucran directamente en los sistemas que afectan a sus vidas, plantean preguntas más incisivas y exigen respuestas más contundentes.
La CSW70 reafirmó una lección fundamental para la labor de defensa de Good Shepherd. A las niñas no les falta liderazgo, perspicacia ni soluciones. Lo que con demasiada frecuencia se les niega es el acceso. Sin embargo, cuando se les brinda ese acceso, las niñas no se limitan a participar; lideran.
En la 70.ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, las alumnas del Buen Pastor hicieron precisamente eso: llevaron sus voces, sus realidades y su liderazgo a los espacios donde se toman las decisiones.




