Por Francisca López Arias, Province Safeguarding Team, Chile (Province of Bolivia and Chile)
En el marco del compromiso institucional con el cuidado, la dignidad y la construcción de ambientes sanos, la Congregación y la Fundación Madre Josefa desarrollaron durante los meses de noviembre y diciembre dos significativas instancias de visita, evaluación de riesgos y formación, orientadas a fortalecer la vida comunitaria, el buen trato y la salvaguarda en los distintos espacios de misión.
Entre los días 13 y 15 de noviembre, se realizó la Visita y Evaluación de Riesgos a la Comunidad María del Camino de Talca, instancia que convocó a 26 personas, entre hermanas y laicas/os. Fueron tres días marcados por la escucha atenta, el diálogo profundo, las celebraciones compartidas y la fraternidad, permitiendo conocer en mayor profundidad la realidad de la comunidad.

A través de entrevistas personales y grupales, se levantó una evaluación de riesgos —siguiendo la experiencia realizada en 2024 en la Comunidad Nazaret de Puente Alto— con el fin de potenciar las múltiples iniciativas positivas ya existentes y proponer nuevas ideas que fortalezcan el cuidado comunitario. En este contexto, se desarrolló además un taller de Salvaguarda, donde se construyeron “recetas del diálogo” que quedaron plasmadas en el muro de salvaguarda de la comunidad.
Posteriormente, el 1 de diciembre, se llevó a cabo una jornada formativa con la Comunidad y el equipo de la Fundación Madre Josefa de Iquique, en la que participaron 19 personas, incluyendo a las hermanas María Inés Vicencio y Eliana Aguilar, junto al equipo de la Fundación. Este encuentro, facilitado por Francisca López y Verónica Reyes, permitió profundizar en la actualización sobre ambientes sanos, herramientas de análisis de equipos y comunicación, generando espacios de reflexión, trabajo colaborativo y proyección de desafíos para enriquecer los microclimas laborales y comunitarios. A través del análisis de casos y el diálogo compartido, se renovó el compromiso de seguir construyendo espacios nutritivos donde el buen trato sea el centro.
Estas instancias se desarrollan como respuesta a la invitación de la Congregación a cuidar especialmente las comunidades donde habitan hermanas mayores y se enmarcan, además, dentro del plan estratégico de Salvaguarda, que durante este año ha priorizado lugares de presencia para profundizar en la formación yel compromiso común con la misión del cuidado y la dignidad.
[Cet article a été publié pour la première fois dans Encuentro, le bulletin mensuel de l'OLCGS pour la province de Bolivie-Chili]





