Del 15 al 19 de mayo de 2026, hermanas de las Provincias de Ecuador, México, Colombo-venezolana y Centro América se reunieron en Cumbayá, Ecuador, para un encuentro significativo en el camino hacia la regionalización. El encuentro reunió al Comité de Región Norte, que acompaña el proceso de implementación de la nueva estructura de gobernanza; al Comité de Preparación al Primer Capítulo Regional; y a las animadoras de las cuatro provincias que conformarán la nueva Región.

Los días compartidos ofrecieron espacios de formación, diálogo, sororidad, discernimiento y trabajo conjunto — creando un ambiente para mirar con honestidad y esperanza lo que significa dejar atrás las estructuras provinciales conocidas y comenzar a imaginar una nueva forma de caminar juntas como una sola Región con una misma misión.

Las participantes también reflexionaron sobre lo que puede fortalecerse cuando estas experiencias se unen: aprendizaje compartido, colaboración más amplia, redes más sólidas y una mayor capacidad de respuesta ante las necesidades de niñas, mujeres, jóvenes, y sus familias y comunidades en toda la Región.
Este encuentro formó parte de la preparación hacia el Primer Capítulo Regional de la Región Norte de América Latina y el Caribe, cuyo lema es: "Renacidas/os en el Espíritu, caminamos en sinodalidad, hacia la transformación." Este lema refleja el corazón del proceso: una invitación a renovarse, a escuchar profundamente y a construir una Región capaz de responder con mayor claridad y eficacia a las necesidades de la misión.
La regionalización no es solo un cambio estructural — es un verdadero movimiento del Espíritu que derriba fronteras, unifica esfuerzos, fortalece el liderazgo y potencia la plena participación de los y las compañeras de misión. Ayuda a asegurar que el celo por la justicia y la reconciliación siga dando frutos en cada rincón de nuestra tierra.
El camino que viene exigirá apertura, flexibilidad y audacia. Requerirá también respeto por la historia de cada provincia y la disposición a dejar que algo nuevo emerja. El encuentro de mayo en Cumbayá fue un paso importante en esa dirección: una señal de que la Región ya está aprendiendo a caminar juntas, con un horizonte común y un renovado compromiso con la misión del Buen Pastor.

Mientras la Región se prepara para el Capítulo, todo este proceso es motivo de gran esperanza. Algo nuevo está tomando forma forma — no al margen de la misión, sino para bien de ella — para que el carisma de San Juan Eudes y Santa María Eufrasia continúe dando frutos en las realidades de hoy.





