Arraigados en Aguchita: lanzamiento de la Iniciativa del «Pulmón Verde» Global

Arraigados en Aguchita: lanzamiento de la Iniciativa del «Pulmón Verde» Global

Arraigados en Aguchita: lanzamiento de la Iniciativa del «Pulmón Verde» Global

Arraigados en Aguchita: lanzamiento de la Iniciativa del «Pulmón Verde» Global

Arraigados en Aguchita: lanzamiento de la Iniciativa del «Pulmón Verde» Global

Arraigados en Aguchita: lanzamiento de la Iniciativa del «Pulmón Verde» Global

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Por Liam Michael Quinn, responsable de comunicación de la Congregación, Roma

En la festividad de la Beata Aguchita, la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor lanza la Iniciativa Global del «Pulmón Verde». Es conmovedor que esta trayectoria comience al celebrar a una mujer que reconoció la presencia de Dios en la creación y cuyo cuidado por la Tierra era inseparable de su cuidado por las personas.

 

Mucho antes de que se polarizara la frase «ecología integral», Aguchita ya la ejercía en su cotidianeidad y en acciones prácticas. Criada en el campo peruano, amaba la fauna y la flora, y consideraba cada planta una manifestación de Dios. En La Florida, compartió esa adoración con mujeres y niñas. Les enseñó a plantar y cuidar hortalizas, a usar esquejes para cultivar nuevas plantas y a cuidar de los animales. Transformó latas desechadas en macetas pintadas para tomates, espinacas y otros alimentos. Estos pequeños gestos fomentaron la autosuficiencia, restauraron la belleza y ayudaron a las personas a reconocer lo que podían crear juntas. “Una casa sin plantas no tiene vida”, les decía a menudo a las mujeres.

Traducción al español El Padre Jean-Michel Amouriaux, Superior General de los Eudistas, y la Hna. Joan Marie Lopez, Líder de la Congregación, plantan un árbol en los jardines de la Casa Generalicia en Roma.

En la hogar de las hermanas mayores en Itauguá, Paraguay, las Líderes de la Congregación Hna. Joan Marie Lopez y la Hna. Erika Sánchez  plantaron un olivo en presencia de la Hna. Margarita Achar, Province Leader of Brazil-Paraguay (main picture). In a home where older sisters are cared for, the young tree links gratitude for lives already given in mission with responsibility for those who will follow.

At the Motherhouse grounds in Angers, around 100 sisters, partners-in-mission, and guests gathered near the labyrinth for a symbolic tree-planting ceremony attended by three members of the Congregational Leadership Team—Hna. Josita Corera, Hna. Marie Françoise Mestry, y Hna. Yolanda Sánchez, así como de la Hna. Marie Luc Bailly, Líder Provincial de BFMN, y de participantes en un encuentro de espiritualidad de dos días organizado por la Provincia. el Padre Jean-Michel Amouriaux, Superior General de los Eudistas, bendijo los árboles. Junto con la anterior plantación en los jardines de la Sede congregacional en Roma, estas acciones unen lugares representativos de la vida congregacional en un compromiso compartido para cuidar demuestra hogar común.

 

Las Hnas. Emmanuelle Goineau, Stefania Aceti, Victorine Raheliarisoa y Magdalena Franciscus plantan el árbol de su comunidad en presencia del P. Jean-Michel Amouriaux.

 

En Madagascar, cada hermana de la comunidad de Amparibe plantó un árbol frutal o una planta, añadiendo 13 nuevos naranjos, cafetos y plantas de maracuyá a los terrenos de la comunidad.

In Baguio City, the Filipinas, Good Shepherd sisters, staff, student workers, and Franciscan and Benedictine sisters marked the launch of the Global Green Lung Initiative during the Season of Creation with a liturgy reflecting on living water as a source of life, hope, and renewal. Afterward, they planted 100 pine seedlings donated by the Office of the Mayor beside the Vermi House, turning their prayer into a concrete commitment to care for creation.

Sisters and partners each planted a tree in a forest near Villa Maria in Cebu.
Las hermanas de Angola plantaron un árbol para marcar el lanzamiento de la iniciativa.

En Angola, sisters and candidates planted a tree and created a sacred space filled with potted plants in the formation house chapel. During Mass—singing with St. Francis of Assisi, “Praised be You, my Lord,”—each person brought forward a plant as a sign of our interconnectedness with creation and the call, inspired by St. Mary Euphrasia, to cultivate the garden of the soul so that it may bear abundant fruit.

Sisters from the Brussels community and several friends planted a tree together. For Ms. C, who now lives in exile after experiencing war, the act recalled the times when she had to cut branches for fuel simply to survive the cold. Placing new life into the earth with her own hands became a deeply personal act of giving back to the earth what belongs to it: “I feel reconciled with creation. This tree has become a sign of hope, peace, and forgiveness for me. I am reconciled with the Earth.” The group then watered and blessed the tree together.

Las hermanas y sus amigos plantan un «signo de esperanza, paz y perdón» en Bruselas.

In Salvador, Brasil, children and adolescents from the BOMPAJUM Project prepared the ground and planted a sapling at Colégio Bom Pastor on September 26. Accompanied by project staff and members of the school community, they learned through direct participation how planting, watering, and caring for a tree contribute to protecting their environment. The tree will remain at the school, allowing the children and adolescents to follow its growth and continue the learning begun that morning.

No partimos de cero. En toda la Congregación, las hermanas, los partners en la misión, los participantes en los programas, las comunidades y los apostolados ya están plantando árboles, cultivando jardines, minimizando los residuos, utilizando energías renovables, protegiendo la tierra y el agua, educando a otros y abogando por la justicia climática.

En Egypt y la Sudan, solar-energy systems have been installed in approximately four schools in Egypt, introduced gradually according to each school’s needs and resources. Communities and schools are also cultivating plants and vegetables, with students—particularly girls—taking part in caring for them and gaining practical experience of food growing, land stewardship, and renewable energy.

El 12 de noviembre de 2025, estudiantes, personal y hermanas se reunieron en el Collège du Bon Pasteur, en Shubra, Egipto, para inaugurar 640 m² de paneles solares en el tejado de la escuela.

 

En la Hogar Santa María Eufrasia de Puerto Rico, shade trees grow alongside mango, avocado, orange, soursop, papaya, blueberry, plantain, and coconut crops. The harvest provides food for the sisters, young mothers, and their babies, while staff maintain the trees and the young women help gather the produce—sometimes accompanied by their children—and learn how to cultivate and protect the home’s green spaces.

En Kolwezi, República Democrática del Congo, una región minera caracterizada por la actividad extractiva, estudiantes, personal, miembros de la comunidad, hermanas y partners en la misión se reunieron para aprender sobre el calentamiento global y las briquetas ecológicas como alternativa al carbón vegetal. Luego plantaron 156 árboles. Su iniciativa fusionó la educación, la restauración y las alternativas prácticas, al tiempo que otorgó a los jóvenes un rol directo en el cuidado de su futuro.

En Cà Mau, Vietnam, más de 65 mujeres rurales quienes habían recibido apoyo a través de programas de subsistencia y microcréditos exploraron los vínculos entre el agua, los residuos, el saneamiento, la salud familiar y el estado de los ríos y canales locales. El aprendizaje se transformó en algo personal: las participantes identificaron cambios implementables en casa, incluido el compromiso de dejar de arrojar basura a los cauces de agua cercanos. El empoderamiento económico y la responsabilidad medioambiental no se abordaron como prioridades contrapuestas, sino como componentes de un mismo trayecto hacia familias y comunidades saludables.

En Angola, el proyecto Kyma Kyetu combina la agricultura sostenible con la seguridad alimentaria, las oportunidades económicas y la reintegración social. Aproximadamente 144 mujeres y jóvenes cultivan alimentos, aprenden formas de proteger el suelo, conservan los productos para reducir las pérdidas y convierten los residuos agrícolas en fertilizante orgánico. El proyecto también revela cómo la solidaridad global puede reforzar la acción local: unas hermanas en Münster, Alemania, recaudaron fondos para un camión que les ayudara a transportar productos agrícolas y suministros. Las manos de una comunidad se unen a las de otra, trascendiendo fronteras.

In the gardens of the Provincial House in Sri Lanka, sisters gathered to plant several trees, while in Nayakakanda sisters and program participants of their income generating project held a ‘Green Day’ to gather and plant trees which will bear fruit for those in need.

En Sri Lanka, las Hermanas Contemplativas plantan un árbol con motivo del lanzamiento de la Iniciativa Mundial Pulmón Verde.

En St. Clair, Pensilvania, el cuidado de nuestra casa común tomó la forma de defensa pública. Cuando se propuso utilizar terrenos vinculados a la Congregación para la ampliación de un vertedero, el equipo regional apoyó a los residentes que temían las consecuencias ambientales y comunitarias. Una pequeña participación accionaria se convirtió en una oportunidad para salir en defensa de las voces locales en los tribunales. Esta respuesta nos recuerda que la ecología integral exige más que cambios en el estilo de vida a nivel personal; también nos obliga a cuestionar el poder, el uso de la tierra, las decisiones públicas y quién asume el costo de la degradación ambiental.

Desde Paraguay a Angers y hasta Kolwezi, Cà Mau, Angola, y St. Clair, estas respuestas difieren en su escala y entorno, pero todas expresan la misma convicción: la reconciliación debe incluir nuestras relaciones mutuas y con toda la creación. También demuestran que la Iniciativa Global del «Pulmón Verde» no parte desde cero; nos une y fortalece en lo que ya está echando raíces en toda la Congregación. Juntos, nos hacen preguntarnos a cada uno de nosotros: ¿Qué plantaremos, protegeremos, restauraremos, cambiaremos o cuestionaremos en el lugar donde nos encontramos?

En la festividad de Aguchita, nuestra mejor forma de honrarla es continuando con el ejemplo de su vida: percibir lo sagrado en lo que tenemos cerca, compartir conocimientos prácticos, apoyar a las comunidades que sufren presión y cultivar la esperanza incluso en lugares marcados por la violencia o la pérdida.

 

Descubra la Iniciativa Global del «Pulmón Verde y aprenda a participar en este itinerario compartido. Después, ayúdanos a visibilizar la respuesta. Envíenos sus historias, fotos y vídeos cortos, tanto si su acción consiste en plantar árboles, restaurar tierras, reducir residuos, cambiar el consumo energético, educar a una comunidad o abogar por la justicia ambiental. Al compartir lo que está echando raíces en cada lugar, podemos animarnos mutuamente y alzar una sola voz global, la del Buen Pastor, en defensa de la dignidad de las personas y la integridad de nuestra casa común.

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