Construyendo el futuro: Una mirada al Informe Anual 2025 de GSIF

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por Good Shepherd International Foundation (GSIF)

En un año marcado por crisis que se multiplican, la reducción de la ayuda al desarrollo y una creciente desorientación global, Fundación Internacional del Buen Pastor y la red global del Buen Pastor optaron no por replegarse, sino por profundizar en su compromiso con las comunidades a las que sirven. Enraizada en la misión de casi cuatro siglos de la Congregación e inspirada en el llamado del Papa Francisco a la corresponsabilidad, la labor de GSIF reafirmó que el cambio verdadero nunca se delega desde arriba, sino que se construye desde abajo, por hermanas, socios y comunidades unidas por un propósito compartido.

Como recordó Hubert Janssen, Presidente de GSIF , a la comunidad reunida en la presentación en línea del informe el 8 de julio de 2026, se trata de una invitación dirigida a toda la familia del Buen Pastor, hermanas, personal, donantes y socios, a asumir una «corresponsabilidad capaz de iniciar y generar nuevos procesos y transformaciones», en palabras de la encíclica Fratelli Tutti. «Es posible comenzar de abajo y de a uno», continuó citando la encíclica, «pugnar por lo más concreto y local, hasta el último rincón de la patria y del mundo… Pero no lo hagamos solos, individualmente».

Esta visión está en el corazón del papel de GSIF como socio en la misión, encargado de empoderar los programas de la Congregación en las zonas más empobrecidas del mundo, de promover una cultura universal de justicia y de construir los vínculos que permiten a los socios del Buen Pastor generar un cambio duradero.

En 2025, ese compromiso se concretó en 179 proyectos apoyados que beneficiaron a más de 153 000 personas, principalmente mujeres, niñas y niños, en 34 países.

Desde la respuesta de emergencia y de desarrollo a largo plazo en el Líbano para mujeres y niñas desplazadas y sus familias, pasando por el enfoque de Indonesia centrado en la escucha para garantizar los derechos de la infancia en situaciones de marginación, hasta el trabajo contra la trata centrado en las sobrevivientes en Nepal que permitió la repatriación de 348 personas, cada intervención apoyada por la GSIF se adaptó a las realidades locales sin dejar de sostenerse en una solida convicción: cada persona merece dignidad, protección y esperanza.

A estas cifras se suman otras que reflejan la profundidad y la extensión del trabajo realizado en 2025: 21 742 mujeres y niñas accedieron a servicios relacionados con la prevención de la violencia doméstica, la trata y el abuso sexual - la cifra más alta jamás registrada por la GSIF -, mientras que la ayuda humanitaria llegó a más de 50 000 personas, casi el doble que el año anterior, gracias a la cercanía de las hermanas y de las redes de socios locales, siempre presentes y de confianza en las comunidades mucho antes antes de que estalle cualquier crisis.

Como recordó Cristina Duranti , Directora de la GSIF , durante la presentación del informe, retomando la Magnifica Humanitasdel Papa León XIV, una civilización del amor no se construye con gestos espectaculares, sino a través de «pequeños actos de fidelidad y tenacidad». Nuestros donantes y socios solidarios, al igual que muchas Unidades de la Congregacion, encarnan esta verdad cada día. Su generosidad va mucho más allá de la ayuda material: es un acto de resistencia espiritual y moral frente a la deshumanización, que restaura vínculos vitales y se erige como un poderoso contrarrelato frente al miedo y la división que afectan hoy a nuestra sociedades.

Las cifras del informe de la GSIF», añadió Cristina, «nos cuentan una parte, pero no toda la historia», porque detrás de cada estadística hay una mujer, una niña, una familia cuya vida ha sido tocada y transformada por el acompañamiento de la comunidad de hermanas y socios en la misión del Buen Pastor.

En todas las regiones, el enfoque sigue siendo el mismo: caminar junto a las comunidades en lugar de imponer soluciones desde la distancia. En África, esto significó acompañar a niños exmineros de la República Democrática del Congo ya que la verdadera resiliencia requiere el apoyo comunitario, para ayudarles a transformar su trauma pasado en un propósito. En Asia, significó fortalecer el liderazgo y las capacidades organizativas de las mujeres a través de capacitación en gestión cooperativa en la India, permitiendo a cientos de mujeres asumir el empoderamiento económico colectivo y desempeñar un papel más activo en la promoción de la sostenibilidad económica. En América Latina,, significó acompañar a mujeres indígenas de Chiapas, en México, mientras reconstruían su confianza e independencia económica: un proceso que, poco a poco, también abre espacio a relaciones más equitativas en el hogar y en la comunidad.

En cada contexto, el punto de partida es escuchar antes de actuar, de modo que cada acto de acompañamiento se convierte en una expresión de nuestra misión: devolver la dignidad, la esperanza y la justicia a mujeres, niños y comunidades marginadas. Cada persona que ha sido acompañada en su proceso de transformación y empoderamiento, cada comunidad que se ha fortalecido son una prueba tangible de que otro mundo es posible y de que la misión de la Congregación sigue viva.

Al echar la vista atrás al año pasado, queda claro que los logros destacados en el Informe Anual 2025 representan mucho más que resultados medibles. Como se refleja en las palabras finales de la Hna. Erika Sánchez, miembro de la Junta Directiva de GSIF y Consejera del Equipo de Liderazgo Congregacional, «son expresiones poderosas del impacto transformador del amor misericordioso en acción». Como ella misma compartió, inspirándose en las enseñanzas de San Juan Eudes y Santa María Eufrasia, «la transformación no proviene solo de las grandes acciones, sino también de la entrega cotidiana, del servicio humilde de todas las personas que que hacen esto posible». Que este informe sea, en sus palabras, «más que una memoria de lo realizado: un canto de acción de gracias por la presencia de Dios, que sigue acompañando nuestra misión y obrando a través de tantas manos generosas».

Explora el Informe Anual 2025 de GSIF (ING)

 

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