Editado a partir de una contribución de la Hna. Rita Lourenço Luis, coordinadora del proyecto Kyma Kyetu, Angola (Provincia de Angola/Mozambique)
Las vibrantes celebraciones de la Fiesta de la Cosecha, celebrada el 16 de abril de 2026, aún resuenan en los paisajes rurales de Angola, donde la incertidumbre climática, la infraestructura limitada y las dificultades económicas marcan la vida cotidiana.
En estas Comunidades, una transformación silenciosa pero profunda ha echado raíces gracias al proyecto Kyma Kyetu de la Congregación del Buen Pastor. Al pasar de la alegría de la reciente cosecha al Día Mundial de la Tierra, on April 22, this community-based agricultural initiative stands as a living embodiment of our Congregación sobre la Ecología Integral. Al cultivar alimentos sostenibles, estamos restaurando activamente la dignidad, las oportunidades y la resiliencia ambiental, honrando la profunda interconexión entre el clamor de la tierra y el clamor de los pobres.
Fundada por nuestras hermanas y colaboradoras en la misión del Sector de Angola-Mozambique (SAM), Kyma Kyetu, bajo la dirección de la Hna. Rita Lourenço Luís (pictured), demonstrates our deep commitment to both environmental protection and human rights. Focusing on one of the most powerful drivers of global change, the project supports female farmers and vulnerable youth, many of whom were formerly living on the streets.

Con presencia en Luanda, Kiminha y la región rural de Camabatela, Kyma Kyetu integra capacitación, corresponsabilidad y producción agrícola sostenible. Hoy, alrededor de 144 mujeres y jóvenes cultivan activamente productos como tomates, batatas, repollo, berenjenas y cacahuetes.
Sin embargo, esto es mucho más que un proyecto agrícola. Es un camino vital hacia la seguridad alimentaria, la justicia económica y la reintegración social. Para muchos participantes, la agricultura se ha convertido en una fuente de identidad, estabilidad y esperanza. Las abundantes cosechas celebradas en el festival del 16 de abril reflejan este progreso y demuestran el inmenso poder de nuestro esfuerzo colectivo para transformar vidas.
De la cosecha al mercado

Al reflexionar sobre el llamado del Día de la Tierra a eliminar el desperdicio y proteger nuestros recursos naturales, también debemos abordar los desafíos críticos que enfrentan nuestros agricultores. Sin instalaciones adecuadas de almacenamiento y procesamiento, ni un transporte eficiente, una parte importante de los alimentos se pierde antes de llegar al mercado.
Para nuestras comunidades, esto impacta profundamente los ingresos vitales, pero también representa una profunda carga ecológica: el derroche del valioso agua, la mano de obra y la tierra que nuestro planeta nos brinda generosamente. Las largas rutas de transporte a los centros urbanos contribuyen aún más a la presión ambiental. Por ello, estamos profundamente agradecidos con nuestras hermanas en Münster, Alemania, quienes han recaudado fondos para que podamos comprar un camión gracias a las ganancias de sus productos horneados y artesanías (pueden leer más sobre la labor de recaudación de fondos de las hermanas en Alemania aquí).

Una visión para la transformación sostenible
En Kyma Kyetu, nos comprometemos a mejorar la salud del suelo mediante prácticas agrícolas sostenibles que respetan el medio ambiente. Reducimos activamente la pérdida de alimentos a través del procesamiento a pequeña escala, como el secado y la conservación, y reciclamos los residuos agrícolas para convertirlos en fertilizantes orgánicos de alta calidad.
Además, buscamos fortalecer la logística local para conectar a los agricultores con los mercados de manera más eficiente. En Camabatela, donde contamos con más de 100 hectáreas de tierra listas para el cultivo, visualizamos un paisaje modelo para la agricultura comunitaria que honra la tierra y sustenta a las generaciones futuras.
Empoderamiento más allá del campo
El impacto transformador de Kyma Kyetu se extiende mucho más allá del suelo, integrando educación, formación profesional, atención médica e inclusión social. Un ejemplo de ello ocurrió durante la temporada de lluvias, cuando las participantes recibieron impermeables y botas. Estos artículos básicos, a menudo inaccesibles para muchas, les brindaron un gran alivio. Y lo que es más importante, simbolizaron nuestro profundo reconocimiento del valor intrínseco de estas mujeres y su vital labor ambiental.

Nuestro llamado a la acción
En este Día Mundial de la Tierra, nuestra reciente cosecha exitosa en Kyma Kyetu es testimonio de que el cambio significativo surge cuando creamos sistemas que nutren tanto a la humanidad como al medio ambiente. Al empoderar a las mujeres y adoptar la agricultura sostenible, comprendemos que reducir los residuos es tan vital como aumentar nuestra cosecha.
El camino aún no ha terminado y persisten desafíos en infraestructura y escalabilidad. Sin embargo, nuestra base de cuidado es sólida. Con apoyo e inversión continuos, Kyma Kyetu seguirá creciendo como un proyecto de desarrollo rural resiliente, inclusivo y sostenible, recordándonos a todos el profundo impacto que podemos lograr cuando unimos nuestros corazones y manos por la Tierra.





