By Sister Francesca Choi, Korea (Province of Northeast Asia)
Celebrando 60 Años de la Misión del Buen Pastor en Corea
El 18 de mayo de 2026 se cumplieron 60º aniversario de la llegada de las Hermanas del Buen Pastor a Corea. Para celebrar este importante hito, el 15 de junio de 2026, las hermanas se reunieron en la Eucaristía de Acción de Gracias por seis décadas de contar con la fidelidad y el amor de Dios. Contaron con la presencia de los partners en la misión y otros religiosos.

Durante la Eucaristía, las Hermanas presentaron nuestras Constituciones, la regla rectora de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor, una estatua de Santa María Eufrasia y un calendario con sus citas inspiradoras: ofrendas simbólicas de gratitud y un renovado compromiso de vivir cada día con celo, compasión y fidelidad al Evangelio.
El P. Thomas Shin Ho-cheol, Vicario General de la Diócesis de Chuncheon, compartió sus recuerdos personales y entrañables de las Hermanas del Buen Pastor durante sus años en el seminario. Elogió sus décadas de fiel servicio a los más vulnerables y marginados, y animó a las Hermanas a seguir fomentando la solidaridad, la fraternidad y los valores del Evangelio afrontando los rápidos cambios y los nuevos retos de los años futuros.
La Hermana Stella Hee-yun Rhee, Superiora Provincial del Noreste de Asia, dio gracias a Dios por guiar y sostener la misión en Corea durante sesenta años. Rindió homenaje a las hermanas misioneras pioneras, cuyo generoso compromiso sembró las primeras semillas del carisma del Buen Pastor en suelo coreano, y expresó su profunda gratitud a las hermanas que sirven hoy, a los Sacerdotes que han apoyado la misión y a los partners que participan fielmente en ella. Reafirmó el compromiso de la Congregación de proclamar la misericordia de Dios y el amor compasivo del Buen Pastor.
El Comienzo (1966–1976)

La misión en Corea comenzó el 18 de mayo de 1966, cuando cuatro hermanas de Estados Unidos —la Hna. Anna Marie Willig, la hermana Rose Virginia Hayes, la hermana Eileen Robinson y la hermana Jeanne Marie Lyons— llegaron a Corea por invitación del obispo Peter Han Gong-ryeol de la Diócesis de Jeonju, tras su encuentro con la entonces Superiora de la Congregación, la Madre Thomas Aquinas Lee, en la Casa Madre de Angers, Francia.

Se establecieron en la aldea de Okbong, en la región de Jeolla, al suroeste de Corea, donde aprendieron el idioma y la cultura, y forjaron estrechas relaciones con la población local. Atendiendo a las necesidades de la época, fundaron una escuela de formación profesional para niñas y jóvenes, muchas de las cuales vivían cerca de bases militares estadounidenses o no podían continuar sus estudios debido a dificultades económicas. Mediante becas y formación profesional, ayudaron a las jóvenes a desarrollar habilidades y confianza en sí mismas. También fundaron la cooperativa de crédito Okbong, lo que permitió a las familias locales alcanzar la independencia económica, una iniciativa que le valió al pueblo el reconocimiento como "Pueblo Destacado" de la provincia.
Crecimiento y expansión
A medida que la sociedad coreana cambiaba rápidamente con la industrialización, también lo hacía la misión. En 1973, las hermanas abrieron la Casa María en Seúl, que ofrecía alojamiento seguro y clases nocturnas a mujeres jóvenes que habían emigrado a la ciudad para trabajar en fábricas, permitiéndoles continuar su educación, recuperar su dignidad y prepararse para una vida independiente.

En 1977, reconociendo las necesidades urgentes de las madres cabeza de hogar que enfrentaban un grave estigma social y tenían muy pocos lugares de refugio, las hermanas abrieron el Hogar María en Seúl, una respuesta que se convertiría en una expresión definitoria del compromiso de la Congregación con la protección de la dignidad de cada vida. En 1979, la comunidad se trasladó a Chuncheon, en el norte del país, donde la misión continúa creciendo y sirviendo en la actualidad.
La misión hoy
Las Hermanas del Buen Pastor en Corea ahora comprenden nueve comunidades apostólicas y una comunidad contemplativa. Junto con nuestros prtaners en la misión, servimos a sobrevivientes de violencia doméstica, violencia sexual y explotación sexual; contamos con una línea directa de emergencia para mujeres y refugios de emergencia; Brindamos consejería y apoyo a mujeres migrantes, y ofrecemos retiros de sanación para quienes buscan la reconciliación después de un aborto.
Los últimos sesenta años han sido un camino lleno de gracia, moldeado por la misericordia de Dios y por el generoso compromiso de innumerables hermanas, partners en la misión, bienhechores y amigos.
Inspiradas por el espíritu de Santa María Eufrasia y San Juan Eudes, nuestra misión del Buen Pastor en Corea mantiene su compromiso de acompañar a las personas más vulnerables y heridas, dando testimonio del amor compasivo del Buen Pastor. Confiando en que Dios, quien inició esta buena obra, continuará llevándola a buen término, avanzamos con gratitud y esperanza al comenzar el siguiente capítulo de nuestra misión.
Para obtener más información sobre la misión del Buen Pastor en Corea del Sur, visite el sitio web, Facebook y YouTube de la comunidad coreana, o bien, olcgs.org.






